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RESEÑA: El Viaje de Chihiro, London Coliseum ✭✭✭✭
Publicado en
6 de junio de 2024
Por
pauldavies
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Paul T Davies reseña Spirited Away, la última adaptación escénica de la obra de Studio Ghibli en el London Coliseum.
Kanna Hashimoto. Foto: Johan Persson Spirited Away
London Coliseum
4 de junio de 2024
4 estrellas
Tras el enorme éxito de la puesta en escena de My Neighbour Totoro llega otro triunfo de Studio Ghibli, Spirited Away. Considerada la favorita y, quizá, la más lograda de las obras maestras animadas de Hayao Miyazaki, es, desde luego, una producción fastuosa y espectacularmente montada. Es un trabajo de movimiento disciplinado, una coreografía soberbia y una titiritería asombrosa. Nuestra heroína, Chihiro, entra en un mundo fantástico donde sus padres se convierten en cerdos tras comer sin permiso del banquete de un hechicero. Se encuentra con un reparto enorme de espíritus salvajes, chicos dragón de aire emo y bebés gigantes, todos bajo el dominio de una malvada reina al estilo Thatcher. Nunca resulta aburrida, pero a medida que avanza cada escena empieza a sentirse recargada. Aunque deslumbrante, la búsqueda humana se pierde un poco y termina por dejar una sensación algo plana. En algunos momentos me vi a la deriva: ver un espectáculo hablado en japonés con sobretítulos a la izquierda y a la derecha del escenario hizo que me perdiera ciertas cosas al decidir si mirar o leer. En fin: hasta aquí, muy Alicia en el País de las Maravillas.
Kanna Hasimoto (Chihiro) y Kotaro Daigo (Haku). Foto: Johan Persson
Se representa sobre el decorado de casa de baños de Jon Bausor, de múltiples niveles, y la titiritería de Toby Olie es a menudo asombrosa, aunque la criatura rana recuerda a The Muppet Show. La noche a la que asistí, Momoko Fukuchi fue una Chihiro sincera y convincente, Hikaru Yamano un Sin Cara centelleante e inquietante, y Mari Natsuki una estupenda Yubaba/Zeniba. De hecho, hay tantas personas en el conjunto que Chihiro empieza a parecer un poco sobrepasada. Con casi tres horas de duración, a veces se siente como una prueba de resistencia, y el tren a Boggy Bottom tarda más que un Greater Anglia en una mala noche.
El elenco de Spirited Away. Foto: Johan Persson
Sin embargo, hay muchísimo que disfrutar, incluida la maravillosa secuencia de vuelo aéreo del dragón, y la partitura clásica de Joe Hisaishi la interpreta magníficamente una orquesta en directo. Los fans de la película se maravillarán ante su fiel adaptación. Quienes no estemos familiarizados con la obra original quizá lo encontremos todo un tanto frío y clínico: precioso de ver, pero emocionalmente vacío.
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